D. Elías Valiña Sampedro, o “cura do Cebreiro”, como gustaba denominarse, fue un personaje de extraordinario relieve no sólo para la historia de O Cebreiro, sino también para la promoción del Camino de Santiago en general. Un auténtico visionario del fenómeno xacobeo.

Elías Valiña San Pedro.

En los años 60, realizó el primer estudio serio sobre el trazado del Camino francés.

En los 80, se subió a su viejo Citroën GS y recorrió el norte de España pintando la ruta con las hoy famosas flechas amarillas. Era habitual verlo conduciendo su coche cargado de botes de pintura amarilla. Obsesionado con la importancia del Camino de Santiago en la formación europea, Elías Valiña, cuentan que una vez lo paró la Guardia Civil en un recóndito lugar de los Pirineos. Extrañados por la figura del cura dibujando unas llamativas flechas en un paso fronterizo utilizado a menudo por los etarras, los agentes le reclamaron una explicación de sus actos. “Estoy preparando una gran invasión”, les contestó Valiña. El tiempo le ha dado la razón.

Cuando Valiña comenzó a promover el Camino de Santiago, éste estaba prácticamente olvidado e intransitable. Él fue el primer estudioso serio de la ruta medieval, a la que dedicó su tesis doctoral, leída en 1965 en la Universidad Pontificia de Salamanca. “Era un tipo muy persuasivo que muchos tenían por loco”, explica Antón Pombo, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, una entidad fundada por Valiña.

Estatua Elías Valiña San Pedro.

La red de colaboradores
El párroco de O Cebreiro llevó su entusiasmo por todos los municipios por los que pasaba el Camino francés. “Hablaba con expertos de cada zona, con otros párrocos, alcaldes para convencerlos de la necesidad de proteger el Camino de Santiago”, cuenta Pombo. Poco a poco, fue tejiendo una red de colaboradores que lo ayudaron con su tarea de señalizar por primera vez una ruta prácticamente olvidada desde la Edad Media. Su trabajo está considerado hoy en día como la más seria delimitación de los tramos originales de la ruta jacobea. De su red de colaboradores nacerían las diferentes asociaciones de amigos del Camino existentes en España, germen de las peregrinaciones masivas que comenzarían a partir del Xacobeo de 1993. Valiña no podría ver sus pronósticos “de invasión” totalmente cumplidos ya que falleció en 1989 a los 60 años de edad.

Asociaciones de Amigos del Camino
Están en todas las provincias de España y en muchos países del mundo, y son los auténticos guardianes de la historia del camino, atienden y gestionan los albergues de peregrinos, además de otras mil cosas, cuidan, marcan y repintan (con la conocida y querida flecha amarilla) los caminos, para que los peregrinos lo disfrutemos con seguridad y confianza.