Los intereses de Alfonso II de utilizar Compostela (Campo de Estrellas) como elemento aglutinador, son potenciados con el espíritu épico y milagroso del que trata de impregnarse a la figura del Apóstol. Un Santiago matamoros, montado en un brioso corcel blanco y bladiendo una espada, es según la leyenda determinante del éxito cristiano en la batalla de Clavija. Los intereses españoles coinciden con los dela poderosa Ordende Cluny francesa. Esta abadía francesa – fundada el año 909 y basada en la regla bendictina – tuvo la peculiaridad (privilegio concedido por el Papa Juan XI en el año 931) de ser independiente de toda potestad laica y eclesiástica y por tanto, dependiente directamente del Papa. El afán expansivo de los Cluny, sin duda vio en la España de la Reconquista un excelente ámbito de crecimiento (basta decir que llegó a tener más de 30 monasterios en territorio español) y es obvio, que el fenómeno jacobino era un excelente referente. Apoya los intereses expansionistas de los Cluny el interés del Papa Gregorio V(996-999) en utilizar la Orden para «aglutinar algunas disensiones que se estaban produciendo en el seno dela Iglesia Católica.